Carta de amor desde el psiquiátrico

Arica, domingo 6 de marzo de 2011.

Mi niñitaflor:

Hola, cómo has estado. Sé que no muy bien (y no necesito que nadie me lo diga; me basta con mirar desde mi encierro el cielo que compartimos) y que es por mi culpa. Nunca voy a perdonarme lo que te he hecho sufrir este último tiempo y esta última semana, en particular. Te lo he dicho siempre y te lo digo ahora, a gritos, para que alcances a escucharme y no lo olvides nunca: tú has sido únicamente luz en mi vida, la exclusiva luz que he tenido en toda mi existencia, la más bella, mágica y maravillosa (y poco me importa si sueno cursi, si cursis son las verdades de mi cursi corazón)… y no te mereces las penitas que te he hecho pasar.

Qué terribles se me hacen las palabras cuando todo lo que quiero es sanarme de ellas y prescindir de su uso a perpetuidad, pero la distancia, ay, la distancia… Te amo… y mientras lo siento y lo escribo, no puedo hacer otra cosa más que llorar y llorar y llorar… y así se me podría ir la vida entera, ¿sabes?, porque esto que siento e inunda mi corazón (que es tan tuyo) es infinito como el suspiro que cruza mi boca desde el día en que te vi por primera vez y me quedé en tus ojos para siempre. Pero no te preocupes, este llanto no es de tristeza ni desconsuelo, sino la suma de todas las maravillas que me haces sentir, la fenomenología púrpura de mi felicidad. Tú no sabes, mi chiquitita… tú no sabes la magnitud incalculable del amor que siento por ti, pero si me lo permites, me pasaré toda la vida haciendo cositas que te hagan feliz, para que así te hagas una idea de cuánto te amo. Y lloro y no dejo de llorar dichoso de mi fortuna, y es que me siento tan pequeñito al lado de lo que siento por mi dulce niña, al lado de esto que crece y crece dentro de mi pecho y que agiganta el atentado rojo que tengo por corazón hasta un tamaño que jamás creí podría alcanzar.

Perdóname, amor mío, perdóname, ¿ya? Perdóname por última vez y te juro que no volveré a desilusionarte ni a descuidar la Vía Láctea que estaba construyendo para ti hasta el día en que perdí el control de nuestra navecita delirante. Créeme que el infierno que he vivido esta semana no ha sido en vano y he podido pensar hasta el agotamiento, revisar minuciosamente cada pasaje oscuro de mi historia, escarbar en las zonas de mi mente adonde el resplandor aún no llega, hacer un inventario de mis averías y echar luces sobre cada una de las embarradas que he cometido en mi vida y, principalmente, contigo (tú eres mi vida). He visto con horror todas las brutalidades que he hecho y lo miserable que he sido contigo, y no hablo sólo del último tiempo sino de toda nuestra historia. Estos siete meses juntitos (aunque lo hemos estado desde siempre) han sido los más felices de nuestra vida, pero aun así me he equivocado muchas veces y te he lastimado, y eso no me lo perdono ni me lo perdonaré nunca, porque la niñita más hermosa y maravillosa del universo (que no es una exageración sino la simple enunciación de una verdad, como quien dice: “tengo sangre en las venas”) sólo merece luz, pero si me das otra oportunidad, ten por seguro que me dedicaré a enmendar mis errores, a ser un mejor novio y a hacerte aun más feliz de lo que fuiste hasta antes que mi cabeza echara a perder las cosas. Ya tomé conciencia de los desperfectos del espanto sobre mi cuello y estoy siendo tratado, y sé que con fuerza de voluntad y, sobre todo, con nuestro amor, más temprano que tarde me convertiré en una mejor persona y seré tu felicidad nuevamente (y si insisto en esto último es simplemente porque si vine a este mundo fue para amarte y hacerte feliz).

Pronto llegarán mis papás a la visita de 14:30 a 15:30, y si bien verlos me da mucha alegría y me da fuerzas para sobrellevar la pesadilla de estar acá, mi mayor ansia es saber si mi mamá te llamó y te leyó la cartita que te mandé con ella ayer. También espero con ansiedad el mensajito que quizás me enviaste con ella. Necesito saber y sentir que todavía me amas (aunque mi corazón, que con el tuyo hacen uno, galopa más fuerte que nunca, y eso lo dice todo); que sigo siendo tu todito, tu niñitopájaro y el amor de tu vida; que sigues teniendo, al igual que yo, el recuerdo de un futuro cercano en que tenemos nuestra casita, nuestra familia, nuestros hijitos, nuestras mascotas y nuestra vida juntitos para siempre; que seguimos siendo UNO…

Lo más probable es que mañana me den el alta médica, y lo primero que haré cuando recobre la libertad y salga de este sanatario en que tu recuerdo ha sido mi principal compañía, será llamarte, mi pequeñita. Te extraño tanto, no sabes cuánto… y extraño tu vocecita cuyo recuerdo ha sido mi música durante estos días de terror y aprendizaje. No veo la hora de salir de aquí y retomar nuestro amor desde donde quedó cuando por mi culpa nos extraviamos por un instante.

Antes de despedirme, no puedo dejar de decirte una vez más que te amo y que te amo más que a nada en el mundo y que así será por/para siempre, por el resto de nuestra vida. Créeme que ya pasó lo peor y ahora sólo nos espera la felicidad más plena y luminosa y una vida entera justos amándonos hasta viejitos. Confía en mí, mi niñitaflor, y verás que dedicaré el resto de mi vida a amarte, a hacerte feliz y a sanar una a una todas las heridas que te hice en tu corazoncito mío.

Tuyo siempre,
Tu niñitopájaro.

Advertisement

3 comentarios hacia “Carta de amor desde el psiquiátrico”

  1. Qué lindo!!!

  2. Flor Trascendente Dijo:

    Carta de amor que atesoro en mi corazón tan o más cursi que el tuyo,niñito mío.sí,cursi y qué? je.
    La vida-tan perra-no tuvo compasión ni piedad de mí hasta que apareciste en mi camino,hasta que nos reencontramos (y reencontramos digo,porque nos conocemos desde siempre).
    Mi amor,qué amargas fueron los días y las noches antes de ti…antes de un NOSOTROS,de UNO.
    Nuestra historia,la más hermosa y terrible,no ha sido fácil…lo sabemos,pero ¿quién ha dicho que ha terminado? nadie.

    Juntitos volveremos a reconstruir lo que teníamos,y hablo de eso tan lindo que tanto me cuesta expresar en palabras.En un futuro cercano volveremos a ser tan felices como amapolas…:)

    Te amo,mi niñitopájaro…
    Te amo tanto tanto tanto…que el corazón me explota una y otra vez.

  3. Aún te tengo de la mano,aunque no lo creas,dulce niñito…

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.