Plegaria a Gabrielle Sand

Publicado en Vital poetry el 2 Febrero 2010 por Tito Manfred

Nocturno Op. 9 nº 1
Nocturno Op. 9 nº 2
Nocturno Op. 9 nº 3

Nocturno Op. 15 nº 1
Nocturno Op. 15 nº 2
Nocturno Op. 15 nº 3

Nocturno Op. 27 nº 1
Nocturno Op. 27 nº 2

Nocturno Op. 32 nº 1
Nocturno Op. 32 nº 2

Nocturno Op. 37 nº 1
Nocturno Op. 37 nº 2

Nocturno Op. 48 nº 1
Nocturno Op. 48 nº 2

Nocturno Op. 55 nº 1
Nocturno Op. 55 nº 2

Nocturno Op. 62 nº 1
Nocturno Op. 62 nº 2

Nocturno Op. 72

Año 24 d.C. (después de Clark)

Publicado en Vital poetry el 21 Enero 2010 por Tito Manfred

El día que leí Superhéroe descubrí que no estaba tan solo en la ruta 5 Sur, en aquel Vía Crucis camino a ser ungido como la Gran Vergüenza de la Poesía Chilena. De tan rabiosamente fraterno que me sentí, le arranqué una página imaginaria al libro de Gonzalo, la tomé como quien toma una hoja de gillette y procedí a dibujar a lo largo de las venas de mi brazo izquierdo un río hambriento de vida, pero aun más de muerte, porque la muerte es el sinónimo desprestigiado de la eternidad, porque la muerte es la página arrancada de los textos escolares para que los chicos que no lloran, no se enteren que después de todo nos parecemos tanto los unos a los otros, que después de todo habitamos juntos el territorio común de la orfandad, que después de todo no somos más que una lluvia de niños estelares precipitándose como Hansel y Gretel en el corazón del Bosque del Abandono, no sin antes iluminar los cielos terribles de este Chile descariñado tan semejante a los infiernos y tan necesitado de redención… Muy a lo lejos, se escucha a un coro de niños mudos cantar desde sus animitas: “¡Es un pájaro, es un avión…!”.

El día que leí Superhéroe volví a recordar que si nos sentimos y nos sabemos tan brutalmente solos, es porque desde que nuestros ingenuos padres nos obsequiaron el Silabario Hispanoamericano con una bala adentro, sabemos que el lenguaje no es más que la fallida forma que hemos encontrado para maquillar burdamente los moretones que nos autoinfringimos golpeándonos contra las paredes de una habitación a oscuras cada vez que nos sacude la resignación y nos damos cuenta que nuestros poemas, tan horribles, torpes y breves, nos convierten en los bastardos más indeseables del orfanato y en los eternos perdedores de buen corazón que jamás se quedarán con la reina del baile de graduación de la prepa, porque las películas no se cansan de mentirnos, pero yo ya me cansé de creerles. Gonzalo también. Y tú. Y ella. Y los demás. Después de todo, qué es la Novela Nacional sino el testimonio salvajemente sincero de que nunca nadie nos quiso ni nos querrá en este país en llamas. Ni siquiera Abril y sus mil reencarnaciones y sus diez mil metamorfosis. No nos quiso, no nos querrá. No nos quiso, no nos querrá. Como una puñalada certera, no nos quiso, no nos querrá. Y pensar que me rebauticé Mayo para estar más cerca de ella.

El día que leí Superhéroe sentí un sordo temblor bajo la piel y corrí a la biblioteca municipal a revisar en las enciclopedias históricas si acaso la Gran Historia de Chile había sufrido algún cambio, si acaso alguna mentira había sido enmendada como se corrigen los malos poemas; muy por el contrario, se mantuvo indiferente e imperturbable frente a la lluvia de meteoritos que Clark o Gonzalo o [póngale nombre al niño] disparaba por los ojos con la furia y el coraje de saberse tan solo y tan acompañado en esa soledad. No, la Gran Historia de Chile siguió siendo la misma de siempre, con todos sus muertos (muertos), con todos sus criminales (libres), con todo el Pacífico ensangrentado bañando y borroneando las oscuras arenas de nuestra historia. Pero, por favor, que alguien me responda quién mierda podría querer desperdiciar su tiempo reescribiendo una novela que en realidad siempre nos ha sido tan ajena. A los guachos como nosotros sólo nos interesa conocer la pequeña historia del país del desencanto (sí, así, en chiquitito, sin mayúsculas ni estridencias) y la pequeña anécdota del cabro chico que se creyó superhéroe y que vimos elevarse hasta las estrellas con el corazón como única turbina, para luego precipitarse contra el asfalto de la carretera que une Smallville con San Fernando.

La noche que terminé de leer Superhéroe arranqué sus páginas y construí una casa en que cupiésemos todos.

(Texto escrito a partir de Superhéroe, de Gonzalo David,
y publicado en
La Pollera, Cinosargo y Letras.s5.)

SUPERHÉROE, de Gonzalo David

Publicado en Dirty e-books el 9 Enero 2010 por Tito Manfred

Portada Superhéroe

Mis Fríos Libros en Llamas Ediciones se complace en comunicar que ya está disponible el libro Superhéroe, del joven poeta Gonzalo David, para ser descargado de forma gratuita en el blog de poesía Fría Ciudad en Llamas.

Superhéroe fue escrito a partir de las primeras temporadas de la serie de TV Smallville, emitida por el canal Warner, y que narra la historia de Clark Kent antes de llegar a ser Superman. El prólogo es de la destacada poeta brasileña Ana Rüsche.

Según palabras del autor (prologuista de La Danse Macabre, poemario de Tito Manfred a ser publicado por Cascahuesos Editores este año), la publicación como e-book se debe a la mayor factibilidad en la distribución, comparativamente con el texto impreso, que se mueve dentro de círculos reducidos y con tirajes limitados, bloqueando el acceso a la lectura.

Superhéroe es la primera parte de un proyecto temático que se cierra con la adaptación al cine del libro Gracia y el Forastero, en cuyo guión trabaja el autor junto a la novelista emergente Pamela Olate, y que pretende ser filmado por estudiantes de la Escuela de Cine de Chile a mediados de 2010.

DESCARGA TU E-JEMPLAR AQUÍ: SUPERHÉROE de Gonzalo David

Gonzalo David

Gonzalo entrevistado por Eduardo Bertrán

A mi niñaviuda

Publicado en Poeticized life el 7 Enero 2010 por Tito Manfred

Desconozco la historia del universo, pero me basta con conocer la mía para alcanzar la certidumbre de cuán grotescamente absurda es la existencia de los niños-pájaro. Te pregunté algo y me respondiste: “Ajá”. Bastó eso para que mi vida perdiera todo sentido. Automáticamente, me vi contabilizando el arsenal de pastillas disponibles para cuando al amanecer que pronto vendrá ejecute mi último acto de desgarroamor: 57. Me fueron negados tu corazoncito, tu piel, tu boquita, todo lo sagrado de mi mundo… Al menos por esta vez, deséame suerte.

Diarios desde los Infiernos

Publicado en Poeticized life el 2 Enero 2010 por Tito Manfred

Mi corazón sangrante es un Halley con serpentinas de fuego surcando los cielitos infernales desde Ausencia hasta Puerto Montt. Mira aquí o aquí o aquí, mi pequeña niña desencantada, la estela que va dibujando la trayectoria convergente de nuestros cometas en pronta colisión.

Miércoles 30

Publicado en Poeticized life el 30 Diciembre 2009 por Tito Manfred

1.

De regreso desde Tacna a mi Fría Ciudad en Llamas. Perdido y triste. Perdido. Perdido como un niño Fasat-Bravo. Triste como un niño moquillento y pobre. De aquí a la luna, las estrellas y el sol, así de triste, así de pendejo. Me has hecho tanta falta y no sé cómo mierda administrar la horrorosa carencia que me desangra a diario. Es un solo combo en el hocico que me tumba al suelo. Y no me quiero levantar, mi niña, no me quiero levantar. Déjame yacer y yace tú conmigo. Nárrame nuevamente el sueño que tuvimos ayer.

2.

Como en delirios de nochecita química-infantil, porto una radio dentro de mi cabeza, y en ella llevo grabadas todas las canciones que me enseñaste. Con ellas me educaste en el dolor y con ellas aprendí que no hay mayor orgasmo que el llanto inconsolable de no tenerte. No te tengo, no te tengo, y la noche gime de terrible placer, y nacen lágrimas de mis ojos como claveles negros en la ciénaga, como la leche agria de mi sexo. He perdido el mapa, mi niña, pero te juro que cerraré los ojos y sabré reconocer la carretera de sangre que dibujaste para mí. Voy a escribir “te amo” en toda la ruta de Arica a Puerto Montt.

En el principio era el Verbo

Publicado en Vital poetry el 28 Diciembre 2009 por Tito Manfred

GABRIELA GABRIELA
y en la génesis de mi lenguaje
GABRIELA

Mis lunares son estrellas negras

Publicado en Poeticized life el 18 Diciembre 2009 por Tito Manfred

nadie se ha enterado aún / pero el sol ha sido sustituido por una gran nube negra / que es como un corazón podrido / alrededor del cual orbitan todos los planetas / de mi Vía Láctea de plasticina y aislapol / a lo largo de la historia y casi sin darme cuenta / se me fueron perdiendo los astros de luz / y me vi obligado a ir reemplazándolos por pedazos de mi cuerpo / opaco / a oscuras y sin deseos de hallar absolutamente nada / busco a tientas por mi habitación el artesanal origen del fuego / dónde estás astro rey dónde estás no me respondas / sólo espero que no hayas caído bajo mi cama / una vez me metí ahí jugando a las escondidas / y no volví nunca más

Nada (que decir)

Publicado en Poeticized life el 15 Noviembre 2009 por Tito Manfred

En una de ésas, mañana, o en siete años más, o nunca nunca nunca, volveré a armar uno de esos artefactos terribles que hasta ayer me resultaban de tan fácil manufactura. Me sentaré aquí mismo y me haré parte del curso de las aguas. Le daré duro a estas teclas y haré el simulacro del fuego.

Los funestos

Publicado en Vital poetry el 18 Octubre 2009 por Tito Manfred

“Y cuando es de noche, siempre,
una tribu de palabras mutiladas
busca asilo en mi garganta
para que no canten ellos,
los funestos, los dueños del silencio”.
Alejandra Pizarnik.

y vaya si muerden duro las pestañas de mujer
y correrse la paja en septiembre
y las murallas sucias de iniciales
y el ardor de las vírgenes suicidas
y el rojo de sus mejillas chorreadas con leche de perro
y el cuerpo de mi criatura
diseminado en mi memoria

pero miento y sería mejor callar
pero miento y miente el lenguaje conmigo
tú también mientes
Alejandra no me mientas más
Alejandra por qué me dejaste aquí tan solo
tan acá de la partición de pequeños soles negros
tan allá de la piedra extraída de la locura

y al final de la batalla que siempre habré de perder
talvez sea cierto el aullido de mis entrañas
cuando la noche se abre
y derrama sobre sí
el jugo de mil hembras sin nombre:
poesía es todo aquello que no logro escribir
con los muñones que me dejé por manos